Lawrence Lessig se ha convertido en el adalid visible de un movimiento desorganizado, el del copyleft, que pugna por conseguir que las leyes del copyright y los derechos de autor sean más flexibles. Referencia mundial en el estudio de las tumultuosa relación entre la ley y la tecnología, lleva casi una década luchando contra la ampliación sin límite del copyright. Su discurso alterna el idealismo utópico con los peores augurios, convencido de que Internet pone en manos de los ciudadanos la posibilidad de ser creadores, pero la legislación “están ignorado todo el potencial de Internet para permitir la creatividad de los ciudadanos”. 
Profesor de Stanford (EE UU), la
organización que fundó en 2001, Creative
Commons, se ha convertido en una enseña en la batalla por la propiedad
intelectual. Creative Commons es una especie de tercera vía en el campo de la
propiedad intelectual que proporciona una plataforma legal para que los artistas
faciliten el uso y la distribución de sus obras. Importantes instituciones como
la BBC con su Creative Archive o
el MIT con su Open CourseWare han
comenzado a distribuir sus contenidos usando estas licencias. Es autor de los
libros Código y Otras leyes del
Ciberespacio (Taurus) (Code and Other
Laws of Cyberspace), The
Future of Ideas (El futuro de las ideas, no traducido al español) y su última
obra, Free Culture, (Cultura
Libre, traducido al español)
Se trata, pues, de reformar el copyright. "Crecimos consumiendo
pasivamente las tecnología, pero ahora la creatividad es algo que surge gracias
las tecnologías digitales la creatividad para remezclar la cultura", dice.
Sin embargo, Lessig reconoce que "la misma tecnología que permite la
creatividad", como las redes P2P, por ejemplo, "permite la piratería".
La solución, no pasa en su opinión por eliminar el copyright, "yo estoy a
favor del copyright porque es una parte esencial de la industria creativa",
dice, ni tampoco por resolver en los tribunales los dilemas que plantea la
tecnología, como en el caso
aún abierto en EE UU contra las redes P2P tras la decisión reciente sobre
Grokster. La solución está en manos de los legisladores, dice Lessig, que
deben "reformar la ley de copyright, encontrando las partes no necesarias
que impiden la creatividad de los ciudadanos, y restaurando así los espacios de
uso libre y creativo de la cultura".
Dentro de una semana, el sábado día 16 de julio, a las 20.00, Lawrence
Lessig realizará una ponencia titulada 'Por un cultura libre' en el evento Copyfight
que se celebra en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB).
¿Cuál es la situación actual en la guerra del copyright?
La industria del copyright, particularmente en EE UU, ha tenido éxito
fijando los límites del debate político en términos de si el gobierno y los
ciudadanos respetan la propiedad intelectual o no. Se ha planteado el de esta
forma tan simple para obligar a dar una respuesta binaria, en términos de sí o
no, y el resultado erróneo de esto ha sido la extensión de una regulación que
protege un determinado modelo de negocio y forma de creación de contenidos, que
es el modelo de la industria discográfica del siglo XX basado en el control de
la distribución de las copias, el daño que esto produce es que al encajonar de
esta forma el debate se deja de lado todo el potencial para el que podría
usarse Internet.
¿Qué otros aspectos deberían tenerse en cuenta en este debate?
Un aspecto importante es hasta qué punto las tecnologías digitales dotan de
una enorme capacidad a un montón de gente para convertirse en creadores de
contenidos. Por ejemplo, la banda, Nine Inch Snails, que invita a la gente a
remezclar su música, sus canciones. Cuando la gente hace esto están creando
nueva música. De lo que te das cuenta cuando ves a la gente usar la tecnología
es que ellos tienen la capacidad de implicarse en este tipo de labor creativa.
Hace 15 años tenías que pasar una década aprendiendo a tocar la guitarra para
ser músico, o 15 años aprendiendo a tocar el piano... ahora la tecnología
posibilita un amplio espacio para la creatividad. Pero el problema es que las
leyes tal y como han existido desde el siglo XX hacen que sea extremadamente difícil
implicarse en este tipo de creatividad legalmente, la presunción es que cada
usuario necesita solicitar el permiso al dueño del copyright, y el problema es
que conseguir este permiso es extremadamente difícil, así que ¿cuál es el
margen que queda para que la creatividad legal se desarrolle en los medios
digitales?
¿Esta es la razón por la que dice que la extensión del copyright acaba
con la innovación, con la creatividad?
Hay un par de asuntos relacionados con el copyright. Uno es que EE UU ha
seguido a Europa y Europa ha seguido a EE UU en la práctica de extender el
copyright. La razón para esto es que un copyright fuerte es muy valioso para
sus dueños y estos han tenido mucho éxito presionando a los gobiernos. Desde
la lógica propia del copyright [en el razonamiento de las leyes anglosajonas de
copyright ] este tipo de extensiones no tienen ningún sentido, porque el
copyright debe ser un incentivo para crear más contenidos y cuando extiendes la
duración del copyright existente no estás creando ningún incentivo para crear
nada nuevo, simplemente estás recompensando lo que lo que fue producido hace
medio siglo.
El segundo punto es que hay una enorme cantidad de creatividad que está
regulada por la ley pero que no tiene ningún valor comercial, grabaciones
descatalogadas hechas hace 50 años, que no tienen ningún valor comercial y que
si pudieran pasar al dominio público entonces... la gente podría comenzar a
usarlas, profesores, restauradores, podrían pasar a formar parte de nuestras
librerías, de nuestra cultura. Extendiendo el copyright es una mal camino para
preservar la cultura, porque el coste de conseguir los derechos es infinitamente
alto, hay muchas veces que ni siquiera es posible saber quién es el autor, así
que esto significa que si extiendes el copyright para favorecer al 1% o al 2% de
los dueños de copyright estas cerrando las posibilidades para la creatividad
del otro 99%. Este es el tipo de clausura que esta ocurriendo.
¿Qué cree que pasará con al decisión del Supremo sobre Grokster y las
redes P2P?
Es difícil anticipar lo que el tribunal hará, pero creo que reconocerá que
la cuestión del caso no es si uno está a favor de las redes P2P, la cuestión
no es si esta tecnología contribuye a infringir el copyright, lo principal es
quién debe regular la innovación en el ámbito de la propiedad intelectual. ¿Deberían
ser los jueces o debería ser la legislación? La cuestión no es si se debería
permitir que Grokster existiera o no, quizás no, quizás las redes P2P deberían
ser reguladas o deberían ser cerradas, en tanto facilitan el compartimiento de
material con copyright, pero esta decisión no debería ser tomada por los
jueces sino por los legisladores. Y la razón es que si la decisión [del
tribunal] permite que los innovadores sean demandados por sus creaciones
entonces siempre estarán temerosos de las implicaciones legales de sus
innovaciones tecnológicas. Si están temerosos de esto no innovarán.
¿Cree entonces que debería permitirse a los usuarios compartir sus
contenidos en estas redes?
Con las leyes actuales de EE UU no. Las leyes de copyright en EE UU dan a los
dueño del copyright el derecho para decir si no quieren que se compartan sus
contenidos en estas redes. En mi opinión, actualmente esto significa que la
gente debería respetar las layes y no deberían compartir sus contenidos
ilegalmente. Pero una cuestión completamente diferente es ¿qué debería decir
la ley? Y esto es muy delicado, especialmente en lo que se refiere a los
contenidos musicales.
Deberían comenzar a crear un régimen legal que permitiera el intercambio no
comercial en las redes P2P dentro de una estructura competitiva, de forma que el
artista es pagado por los contenidos que se intercambian. Mucha gente propone
licencias obligatorias, basadas en la frecuencia de lo que es intercambiado...
esto sería una forma de facilitar el intercambio en las redes P2P de cualquier
tipo de contenidos sin tener que temer que los artistas dejarán de remunerados
[por el intercambio de su música] y creo que este es el tipo de legislación
que deberían estar promoviendo los gobiernos, en lugar de la respuesta policial
y las persecuciones de adolescentes que usan las redes P2P simplemente para lo
que fueron diseñadas originalmente.
Este modelo de licencias obligatorias que menciona es similar al sistema
europeo de compensación por canon en el caso de la copia privada.
Hay muchas críticas a este modelo porque es muy caro o impone un canon
indiscriminado, y esto puede ser una critica valiosa, pero creo que lo
importante de lo que hace este sistema es que facilita el uso de las obras
creativas sin negar a los artistas una compensación, este es el tipo de
compensación que mencionaba.
Las compañías de producción cultural (discográficas, editoriales,
productoras de cine, etc.) suelen decir que los sistemas de gestión de derechos
de autor (DRM) se usan para combatir la piratería, ¿es esa su principal función
o esto es un discurso demagógico?
Los DRM pueden usarse para combatir la piratería. El problema es los DRM que
se desarrollan actualmente permitirá un control mucho más amplio que
simplemente la prevención de la piratería. Es una cuestión de democracia semiótica,
que es básicamente el derecho a participar en la construcción y en la
reconstrucción de los significados sociales de nuestra sociedad. Es algo que
tenemos en las sociedades libres, y en Internet no hay limitaciones, ya que
pueden ahcerse criticas sin limitación. Pero cuando te mueves hacia el
territorio de las tecnologías digitales el asunto candente es que todos
nosotros nos encontraremos con una limitación para participar en las
actividades de recreación creativa de nuestra cultura.
Si los DRM están en juego, la cuestión que se plantea no es que hacer algo
sea ilegal, sino que técnicamente es imposible hacerlo, salvo que tengas las
capacidades técnicas para romper los sistemas DRM. Lo que verdaderamente debe
aterrorizarnos con los DRM es que bloquearán todas esas extraordinarias
posibilidades para el discurso creativo que permiten las tecnologías digitales.
Una vez que trasciendes el planteamiento simplista de a favor o en contra de
la propiedad intelectual, porque yo estoy a favor del copyright, de las patentes
y estoy orgulloso de este sistema de protección... la cuestión es entonces qué
tipo de sistema debemos adoptar. Si protegemos, por ejemplo, la música
continuando el modelo del siglo XX, en el que controlas el número de copias,
entonces la forma como se hará esto es a través de DRM, y las consecuencias
será que destruiremos esta democracia semiótica, la cultura de la remezcla. Lo
que deberíamos hacer es buscar otro medio para proteger la música. La cuestión
es cuál es el mejor modo para conseguir la mayor cantidad de creatividad, y el
uso de DRM no es lo mejor.
¿Y este tipo de sistema modelará la forma como accedemos a la cultura en
el futuro?
Sí, su uso [de los DRM] está explotando actualmente. Es un modelo muy
exitosos para la distribución música como iTunes. Lo importante es que la
gente reconozca el riesgo que esto supone en el corto y medio plazo e intente
crear alternativas para que la gente pueda imaginar un mundo diferente en el que
los DRM no controlan cada uno de los usos posibles. Creative Commons es un
ejemplo de proyecto que trata de demostrar que puedes respetar los derechos de
propiedad intelectual sin apropiarte del contenido y usarlo de la forma como se
ha establecido. Es un esfuerzo que trata de demostrar que hay un modelo económico
alternativo.
Creative Commons se ha convertido en una organización conocida y apoyada
mundialmente por instituciones como el MIT o la BBC, ¿esperaban este éxito?
No, ha sido un éxito increíble, especialmente en la dimensión
internacional. No es porque nosotros hayamos sido especialmente buenos, sino
porque es una idea evidente. El sistema legal actual impone unos costes enormes
para que la gente pueda compartir su trabajo legalmente. Nosotros proporcionamos
las herramientas para que la gente pueda hacer esto de fácilmente. No significa
que este sea el único método de producir contenidos, habrá otras formas, y
esto no significa que el modelo comercial tradicional y propietario tenga que
desaparecer, pero sí significa que no deberíamos acabar con esta otra forma
extremadamente importante de creación cultural simplemente por beneficiar un
modelo particular.
¿Creative Commons podría convertirse entonces en un ejemplo para mostrar
otras opciones posibles en la guerra por el copyright?
Uno de los desafíos importantes es demostrar cómo la creatividad puede
florecer más allá del modelo tradicional de control de las copias. Todas las
licencias de Creative Commons, excepto dos, establecen que tienes el derecho a
copiar los contenidos, de forma que si conseguimos que los autores tenga éxito
usando esta infraestructura podemos demostrar a los políticos que no se trata
de una cuestión entre el blanco y el negro.
Y ¿qué gana un autor si usa una licencia Cretive Commons?
Mi trabajo no es decirle a los autores qué es lo que deben hacer, sino
facilitar que puedan hacer lo que quieren, de forma que podemos replantear la
pregunta como ¿por qué querría un artista usar una licencias Creative
Commons?, y la respuesta más obvia es que eso les ayuda a tener éxito, porque
un contenido que se distribuye con una licencia Creative Commons se difunde más
ampliamente y es accesible más fácilmente, de forma que ellos se convierten en
conocidos. Es como una herramienta de marketing, aunque esto no significa que
tengas que distribuir todos tus contenidos con este tipo de licencias, pero
ofrece una posibilidad para que controles tus trabajos de forma más flexible.
Esto es especialmente evidente por ejemplo en las licencias de sampling, que
permiten que uses por ejemplo una canción para hacer una remezcla pero no para
que simplemente la copies. Lo que el artista hace es dar a otros la posibilidad
de crear sobre su misma creación. Una canción que nadie canta o que nadie
consume no vale nada. El valor de una canción evidentemente está producido por
su audiencia. Lo que tratamos de hacer es facilitar que los artistas y los músicos
puedan experimentar y traer al público al primer plano
Es viable un modelo de negocio usando las licencias Creatrive Commons?
No sólo es posible sino que ya ha ocurrido, por ejemplo Magnatune, que el año
pasado tuvo dos millones de ingresos.
La propuesta de Creative Commons es básicamente un copyright flexible, a
medida del autor. ¿Cree que debe existir una mínima protección de los
derechos de los autores?
Desde luego las leyes de copyright han ido demasiado lejos, pero yo me
resisto a la abolición del copyright. Basta con darse cuenta de que un proyecto
como Linux, por ejemplo, no podría existir sin copyright. La licencia GPL usa
el copyright para asegurar que el código fuente está disponible y es accesible
universalmente. Y otro aspecto al que me resisto es a la idea de que el modelo
que funciona para el software es el mismo que funciona necesariamente para los
artistas. El mejor ejemplo de esto es Richard Stallman, que insiste en que
siempre deberíamos presionar a favor de que el software fuera software libre,
pero que no deberíamos exigir siempre lo mismo para los artistas, es decir, que
no deberíamos presionar para que perdieran siempre el control de sus obras, se
trata de dos regímenes diferentes.
Usted participó como asesor en los comienzos del juicio contra Microsoft
en EE UU, ¿qué opina de la resolución final de este caso?
Es una tragedia increíble ya que nadie había previsto un resultado así. Es
muy difícil creer que haya pasado esto. Lo que ha ocurrido es que Microsoft ha
sido condenado unánimemente por uno de los tribunales de apelaciones más
importantes de EE UU por violar las leyes antimonopolio sistemáticamente.
Entonces cambia la Administración, George Bush llega y su Administración no
cree en el mismo nivel de antimonopolio, de manera que se las arreglan para que
el caso llegue a las manos de alguien que es básicamente un socio formal de uno
de los jefes de Microsoft, y este tipo cierra el caso con un acuerdo que es
extremadamente débil y se cierra el caso. Es tremendamente desafortunado
porque... estábamos tan cerca de una oportunidad para imponer un remedio para
que Microsoft no tuviera incentivos para mostrarse anticompetitivo, y perdimos
la oportunidad porque cambió la administración.
Hay cierto miedo por cómo pueda comportarse Microsoft ahora. Muchos de
nosotros estamos sorprendidos por la competencia que el software libre le está
haciendo a Microsoft, pero lo que realmente temo son las patentes de software,
porque el siguiente paso lógico para Microsoft es comenzar una guerra contra
las plataformas competidoras usando patentes de software, argumentando que el
software competidor es ilegal. En el contexto de las patentes estas te
garantizan un monopolio, así que ¿por qué no vas a usar las patentes para
defender tu monopolio?, no es ningún secreto que Microsoft está trabajando con
abogados de propiedad intelectual para desarrollar este tipo de estrategia.
¿Qué le parece entonces que Europa quiera aprobar las patentes de
software?
Lo trágico es que Europa continúa discutiendo sobre las patentes de
software, ¿por qué desperdiciar la posibilidad de crear [en Europa] un ámbito
para el desarrollo del software libre que tiene un coste de producción muy
inferior? Estas patentes son como un impuesto, y Europa está voluntariamente
imponiendo este impuesto para beneficiar a los EE UU, ¿por qué?
Bill Gates llamó a la gente de CC "comunistas modernos", después
se corrigió, ¿qué puede decir?
Creo que es un reflejo perfecto del extremismo que domina este debate. La
gente de Creative Commons que trata de promover un copyright más flexible está
muy lejos de ser comunista, porque el comunismo implica la propiedad estatal y
no es lo que buscamos. El fascismo monopolista, en cambio, se parece más a la
situación actual de la industria del software.
Usted es un activo blogger, ¿qué opina de este fenómeno de los blogs?
Creo que los blogs son el único desarrollo extremadamente interesante que se
ha producido en Internet en los últimos cinco años. Los blogs están cambiando
la economía de las noticias, la forma como funcionan los periódicos, es un
tipo de periodismo amateur, en el sentido de que no es gente que se gana la vida
con ello, aunque hay gente que es realmente buena, una infraestructura, en fin,
que facilita el discurso democrático.
Fuente: El Pais de España
Al igual que Argentina y Chile, pronto en el Perú Creative Commons.