En todos los ámbitos del conocimiento hay tendencia que sea abierto

Actividades Libres

Hace una o dos décadas, uno podía elegir entre pasar de la informática o meterse de lleno en ella. Sin embargo, hoy en día la primera elección se antoja imposible y cada vez queda más claro que los chips llegan hasta el último rincón de nuestra vida cotidiana.

La empresa eibarresa Codesyntax apostó desde el principio por el conocimiento abierto y uno de sus fundadores, Eneko Astigarraga, es presidente de ESLE desde el pasado mes de enero. La Asociación de Empresas de Software Libre de Euskadi lleva casi una década en defensa de este modelo de trabajo.

-Usted es su presidente desde enero, pero explique primero qué es ESLE.
-Es una asociación de empresas de software libre que se creó en el año 2005. Fuimos entonces 19 empresas del sector que, como la nuestra, nos dedicamos a hacer desarrollos y aplicaciones en software libre, conocimiento abierto. A día de hoy somos 42 empresas en la CAV y Navarra.
-¿Qué tipo de empresas son?
-La mayoría son pymes. En el año 2005 éramos alrededor de 250 profesionales y ahora en torno a 800. Ha ido creciendo tanto el número de empresas que formamos parte de la asociación como el número de profesionales que trabaja en cada empresa.
No son los mejores tiempos pero es un sector que, en cuanto a uso y divulgación, creemos que está creciendo.
-¿Software libre es software gratuito?
-No, ahí hay una confusión por el concepto en inglés. 'Free' quiere decir tanto libre como gratuito, pero el software libre no tiene por qué ser gratuito. Lo que quiere decir es que en el software libre tienes la posibilidad de compartir, de acceder al código, de mejorar la aplicación... Se pone a disposición del usuario o de las empresas el código de las aplicaciones. Eso, a nuestro juicio, da mucha capacidad de mejora de la aplicación y la posibilidad de obtener mejores resultados porque hay más gente que está colaborando en la mejora de esa aplicación. Por eso puede ser mucho más competitivo que el software privativo.
-En la asociación se unen unas empresas del entorno y eso refuerza esa interrelación... pero también son competidores entre ustedes.
-Algunos trabajamos en soluciones que son similares. Muchas veces los proyectos de software libre, al ser abiertos, se mueven a nivel mundial. Muchas de las empresas hacemos servicios o instalaciones sobre aplicaciones que otras empresas hacen en Madrid o en Cataluña, o igualmente en Alemania o en Francia. Podemos estar colaborando sobre una misma aplicación, pero también somos competencia. Puede haber varias soluciones libres y privativas para un mismo problema. Por ejemplo, en una aplicación de gestión de agendas puede haber dos o tres soluciones que compitan entre ellas, pero también colaboramos y tratamos de hacer soluciones comunes y muchas veces podemos abordar conjuntamente proyectos mayores.
-La asociación lleva casi una década en funcionamiento. ¿Cuál es el objetivo que les mueve hoy en día?
-Tratamos de generar negocio en torno a ese ecosistema del software libre y del conocimiento abierto. Al final, es hacer crecer el mercado para que todas las empresas que estamos en la asociación tengamos más oportunidades. Al mismo tiempo, a las empresas nuevas que se crean tratamos de mostrarles la experiencia que tenemos. Casi todas son empresas jóvenes. La nuestra es de las más antiguas y se fundó en el 2000.
-Apuntaba que no es gratuito, ¿pero el software libre es más barato que lo que ofrecen los grandes tótems de la informática?
-Nosotros creemos que el software libre reduce costes, y hay estudios que lo demuestran. Hay diferentes administraciones que se están pasando al software libre por el simple hecho del ahorro de costes. En estos tiempos de crisis es una ventaja importante. Aparte de eso creo que tiene la ventaja competitiva de que es un software que está chequeado por un montón de gente y que ofrece mayores prestaciones en muchas áreas. Hay que tener en cuenta que el mundo del software es muy grande.
Hay aplicaciones para sanidad, para transporte... Algunos casos están muy desarrollados y otros menos, pero en todos está creciendo la competitividad y el desarrollo de software libre. Es algo que ahorra costes porque te aprovechas del trabajo anterior. Cada vez que haces una solución para transporte o para sistemas embebidos no partes de cero, sino que probablemente puedes aprovechar software que está desarrollado. Hay grandes compañías como Ford en el sector de automóviles que liberan software para que sus usuarios, proveedores, clientes, etcétera desarrollen mejores aplicaciones.
-Hace poco leía una noticia sobre el miedo en algunos colegios por las posibles multas que les podrían llegar por el uso ilegal de software.
-Claro. Muchas veces no somos conscientes de que el software privativo tiene unas licencias que no permiten copiar. No vamos a poner nombres, pero muchas veces se copian programas de forma ilegal. En software libre, si a mí me gusta un programa te lo puedo ceder a ti, te da esa opción. Con el software privativo no ocurre eso. Muchas veces se copian, no se leen los términos de las licencias, y los usuarios pueden estar cayendo en el pirateo.
-Antes nombraba a Ford. ¿Cuesta que las grandes empresas entren en este tipo de dinámicas?
-Hay estudios de consultoras tecnológicas que dicen que el 75% de las empresas ya está utilizando software libre. Va creciendo. Eso no quiere decir que estén liberando todas las aplicaciones. Yo creo que en todo el ámbito del conocimiento hay una tendencia general a que sea más abierto.
Eso lleva a colaborar más y a mejorar.
-Se refiere al ámbito de la empresa pero hoy en día la informática llega a todos los terrenos. ¿También llega el software libre al usuario de a pie?
-Al final, estamos utilizando la informática o el software casi todas las personas, todos los días. Tu teléfono móvil tiene un software incorporado, nuestro coche también y cada vez más, las notas en los colegios, el ordenador en casa... Hay distintos niveles en cuanto a empresas, administraciones y usuarios, y en todos ellos está empezando a introducirse cada vez más el software libre. Muchas veces, al usuario no le importa demasiado que sea libre o que no.
Decíamos que a veces se está copiando sin saber que está haciendo pirateo, por simple desconocimiento. Pero a nivel de usuario, tenemos ejemplos como el sistema Android en los teléfonos móviles que cada vez tiene más usuarios, o navegadores como Firefox que tienen una cuota de mercado importante, o cuando accedemos a una página web el 98% de los servidores web son Apache que es software libre. A veces, en nuestros ordenadores portátiles no hay tanto Ubuntu o Linux, pero depende de en qué aplicaciones está cada vez más presente.
-¿En Euskadi hay mayor sensibilidad hacia el software libre?
-Tal vez un poco más que en otras zonas pero creo que es un fenómeno a nivel mundial. El Gobierno Vasco aprobó un decreto de reutilización y el Parlamento Vasco tiene hechas declaraciones a favor del software libre. En ese sentido sí que hay cierta sensibilidad pero tal vez tampoco están dando todos los pasos que deberían darse.
Desde la asociación creemos que sí que se puede acelerar ese camino de incorporar soluciones de software libre. Creemos que son mejores y por eso trabajamos con ellas.
Fuente: http://www.diariovasco.com/

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