Crónica del Fórum Internacional de Software Libre FISL 13

Noticias Software Libre

Por: Ismael Castagnet
mateamargo.org.uy
Del 25 al 28 de julio se realizó el Foro Internacional de Software Libre (en su edición número 13) en Porto Alegre. El FISL es cita obligada si se quiere saber en qué está el mundo del software libre en la región y en Brasil particularmente. Con más de 7000 participantes inscriptos es el evento más grande de Latinoamérica referido a esta temática.

Como es ya tradición se armó una caravana desde Uruguay para concurrir. Algún problema para conseguir alojamiento mediante (los servicios de hoteles y hostales estaban copados por los participantes del FISL), pudimos llegar sin problemas. La delegación uruguaya contaba con gente de organismos públicos, empresas privadas y consultores independientes.

Ya desde varios meses previo al evento estaba operativa la página web del mismo (http://softwarelivre.org/fisl13) con toda la información necesaria según el grado de participación. En la misma había espacios para conferencistas, líderes de caravanas, asistentes, comunidades, patrocinadores, organizadores, mapas, información turística, etc. Nota aparte merece la sección donde se podía (se puede todavía) consultar el programa del evento (Programacao). Ahí además de poder consultar las charlas, talleres o todo tipo de encuentros, día por día, hora por hora y salón por salón, también se podían filtrar los mismos por temas (administración de servidores, desarrollo de software, escritorio de sistemas operativos, ecosistema del software libre, educación, encuentros comunitarios, encuentros de trabajo, organización o tópicos emergentes). Es una herramienta realmente útil que apunta a ayudar a los asistentes pues con tantas actividades simultáneas (podían haber más de 15 a la vez) puede ser complicado elegir a cuál ir y ubicar el salón de la misma dentro del evento.

El espacio para convenciones de la Universidad Católica de Río Grande del Sur (PUCRS) es el marco para este evento. El predio provee salones para conferencias, stands para patrocinadores y grupos comunitarios, salas para talleres, reuniones de negocios, sala de prensa y todo lo necesario para albergar a algo tan complejo (complejo por lo variado) como es un evento donde se encuentran desarrolladores de software libre, empresarios, gobernantes, funcionarios públicos, activistas y público en general.

El FILS atrae a conferencistas de las más diversas nacionalidades. Gente de todos los continentes se dieron cita para mostrar las cosas que están haciendo en pos del software libre. Lo más rico de todo esto es que suele ser gente muy abierta al diálogo con el público y se pasean por las instalaciones durante los días del evento, lo cual permite establecer diálogos que suelen ser muy ricos para los participantes. No es nada raro terminar compartiendo un café o almuerzo con personajes afamados como Jon “Maddog” Hall (presidente de Linux Internacional, ha estado varias veces en Uruguay y tiene muy lindos recuerdos de la comunidad local), Ramón Ramón (especialista en software libre en administraciones públicas, asesor en varios países de hispanoamérica), Deborah Bryant (de las principales figuras del movimiento open source, consejera y asesora en varios proyectos y países), Randal Schwartz (hacker y autor de varios libros sobre el lenguaje de programación Perl), Niibe Yukata (fundador de la Iniciativa Software Libre de Japón, contribuye al proyecto GNU desde 1989 y desarrollador del sistema operativo Debian desde 2005), Alexandre Oliva, Sérgio Amadeu, Marcelo Branco, Corinto Meffe, (estos últimos cuatro se podría decir que son los principales responsables del empuje que ha tenido el software libre en Brasil, trabajando desde organizaciones sociales y desde el gobierno) u otros.

La grilla de charlas del FISL nos muestra una muy rica (por variada) combinación de temas tecnológicos y sociales de actualidad. Las clásicas charlas técnicas versaron sobre temas muy variados como ser lenguajes de programación (Ruby, Python, Perl, Java), robótica (con Arduino principalmente), seguridad de sistemas infomáticos, computación en la nube (cloud computing), escritorios para GNU-Linux, administración y monitoreo de sistemas, juegos, optimización de recursos, ofimática, testing de software, virtualización, distribuciones GNU-Linux, Kernel Hacking y muchos más.

En la “agenda social” podemos constatar que Brasil es referencia en la integración entre tecnología y sociedad civil. Desde el “ómnibus hacker” (que estuvo estacionado en la puerta durante todo el evento haciendo talleres abiertos sobre reutilización de residuos electrónicos, creación de instrumentos musicales, creación de impresoras 3D, entre otros), la red de prosa de la Red de Cultura Digital Indígena, mesas redondas para discutir las formas de contribución a proyectos de software libre, incentivos para la creación de cooperativas de programadores, innovación y emprendedurismo, debates sobre el pasado, presente y futuro del software libre, estudios económicos sobre la adopción de software libre, discusiones sobre copyright, patentes y propiedad intelectual en general, redes sociales, creación del Partido Pirata de Brasil (que contó con la presencia de Rick Falkvinge, fundador del Partido Pirata de Suecia, el primero del mundo), entre otros.

Entre tanta variedad hubo dos focos que merecieron particular atención: software libre en la educación y en la administración pública. Cada año se ven más ejemplos del uso de este tipo de software en todos los niveles educativos, desde pre-escolares, enseñanza primaria, secundaria, técnica, universitaria, centros educativos para adolescentes que abandonaron la educación formal y hasta para alfabetización de adultos. Me sorprendieron muy gratamente algunos trabajos de finalización de maestrías y doctorados enfocados en diversos aspectos del ecosistema del software libre. Era hora que desde la academia hubieran estudios serios sobre estos temas.

Brasil es pionero en el uso de software libre en la administración pública. Desde el portal de Software Público Brasileño (http://www.softwarepublico.gov.br/) se pueden bajar más de 60 programas tanto para uso de empresas como de organismos públicos. Con el correr de los años han logrado una saludable interacción entre la comunidad (usuarios y desarrolladores), el gobierno y las empresas (que consumen y también dan soporte). Por suerte el ejemplo está cundiendo y hay otros países latinoamericanos que pretenden seguir por ese camino (Argentina por ejemplo). En las charlas y mesas de discusión sobre esta temática hubo gente de países como México, Perú, Chile, España, Argentina, Paraguay, Ecuador y Uruguay (“casualmente” di una charla sobre los problemas que enfrentamos en nuestro país para implementar el software libre en la administración pública). El último día del evento tuvimos el agrado de participar de la reunión de creación de la Red Internacional de Software Libre (RISoL). Esta Red buscará afianzar las relaciones entre las organizaciones de los distintos países para defender y promover el software libre como componente medular de la Soberanía Tecnológica, además de compartir experiencias sobre el uso, desarrollo y documentación de software libre, fomentando el trabajo local de sus miembros en cada uno de sus ámbitos de acción.

Como reflexión final quería expresar que este tipo de eventos son los que demuestran que el software libre es realmente una alternativa “creíble” para quienes soñamos con un mundo más justo y menos dependiente de los imperios de turno. Se hace cada vez más necesario su adopción por parte del gobierno uruguayo en los ámbitos más diversos. Ejemplos sobran en el mundo sobre casos exitosos a todo nivel de la administración pública. Solo hace falta la decisión política. Trabajaremos para ello.

Por cualquier duda, consulta o crítica pueden escribirme a ismael.castagnet@gmail.com

Fuente: http://www.mateamargo.org.uy/index.php?pagina=notas&seccion=el_fogon¬a=151&edicion=7

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