El sistema operativo OpenBSD sufrió el pirateo del FBI

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El sistema operativo OpenBSD sufrió el pirateo del FBI, que colocó puertas traseras o backdoors en la plataforma de software libre. Un desarrollador, Gregory Perry, que trabajó en el proyecto, ha revelado estas informaciones tras decir que su acuerdo de confidencialidad con la agencia federal americana ya había expirado, afirmando que el propósito del organismo era espiar redes virtuales.

Es sobradamente conocida la afición del FBI por colarse en los salones ajenos. Por ello no sorprenden, aunque tampoco dejan de impactar, las declaraciones de Gregory Perry, un antiguo desarrollador que trabajó para la plataforma de software libre OpenBSD. Según él, la agencia federal de investigación introdujo backdoors o puertas traseras en la estructura abierta de la plataforma, todo ello con el objetivo de espiar VPN (virtual private network, redes virtuales privadas).

En un email al jefe de proyecto de OpenBSD, Theo de Raadt, el desarrollador escribe: “Quería mantenerte al tanto de que el FBI implementó varias puertas traseras en el OCF”, señala, añadiendo que la intención de los agentes federales era la de “monitorizar el sistema de encriptación de la VPN implementada por la EOUSA (Executive Office for United States Attorneys)”.

El acuerdo de confidencialidad de Perry con el FBI ha expirado, según él, y por ello ahora se ha decidido a hablar. El desarrollador cree que estas backdoors que el FBI introducía eran probablemente la razón por la que el organismo apostaba por el uso del sistema operativo OpenBSD para redes virtuales privadas.

Theo De Raadt ha respondido al email diciendo que existe “la presunción de que algunos antiguos desarrolladores (y la compañía para la que trabajaban) aceptaron dinero del gobierno de los Estados Unidos para colocar puertas traseras en nuestra estructura de datos de red, en concreto en la del conjunto de protocolos de seguridad (IPsec).

De Raadt apunta que esto ocurrió alrededor de los años 2000 y 2001. Las implicaciones de la introducción de estas backdoors en los protocolos IPsec, aparte de amenazar la privacidad, pueden alcanzar la cuestión de la seguridad. Sin embargo, De Raadt escribe: “En diez años el código IPsec ha pasado por muchos cambios y modificaciones, por lo que no está claro cuál es el verdadero impacto de estas acusaciones”.

Fuente: email al jefe de proyecto de OpenBSD

Fuente: Readwriteweb.es

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